En una masiva asamblea encabezada por Héctor Villagra y Pablo Romero, más de 200 trabajadores reafirmaron el rol estratégico de la mano de obra especializada frente a un contexto económico adverso.
DOCK SUD – En una jornada marcada por la unidad y la mística sindical, la UOCRA Seccional Avellaneda-Lanús llevó adelante una asamblea general en las instalaciones de Central Dock Sud. El encuentro, que contó con la participación de más de 200 trabajadores, fue encabezado por el Secretario General, Héctor Villagra, y el Secretario Adjunto, Pablo Romero, con el objetivo de supervisar las tareas de mantenimiento y fijar una postura firme ante la coyuntura política y económica actual.
Productividad y Valor Agregado
La presencia del gremio en la planta no fue casual. Actualmente, los equipos técnicos de la UOCRA ejecutan tareas críticas de reparación y mantenimiento, fundamentales para sostener la productividad energética de la región. Durante su alocución, las autoridades gremiales destacaron la excelencia de la mano de obra local, subrayando que el correcto funcionamiento de la infraestructura energética del país depende directamente de la inversión en el capital humano y el respeto por los convenios colectivos.
«Poner en valor el oficio de nuestros compañeros es garantizar la ejecución y el funcionamiento de áreas estratégicas para la Nación», señalaron desde la conducción, resaltando que la labor técnica es el motor que sostiene la operatividad en momentos de alta demanda.
Un muro contra la desocupación
El trasfondo de la asamblea estuvo signado por la preocupación ante las políticas de ajuste que golpean al sector de la construcción y la industria. En un escenario donde los índices de desocupación muestran una tendencia alcista, la Seccional Avellaneda-Lanús dejó en claro que no habrá retrocesos en la conquista de derechos.
«No damos un paso atrás», fue la consigna que resonó en la Central. Desde la comisión directiva fustigaron las políticas que atentan contra la clase trabajadora y aseguraron que la organización mantendrá una presencia activa en cada obra para defender cada puesto de trabajo.
La jornada concluyó con un fuerte mensaje de resistencia y solidaridad orgánica. Bajo la premisa histórica de que «donde hay una necesidad, nace un derecho», el gremio reafirmó su función social y protectora.
En tiempos de incertidumbre económica, la UOCRA Avellaneda-Lanús se posiciona no solo como un brazo ejecutor de tareas de alta complejidad técnica, sino como un baluarte en la defensa de la dignidad del trabajador, alzando la voz frente a un modelo que intenta recortar el bienestar del pueblo.
