El dirigente cordobés llevó la voz del movimiento obrero argentino a Cuba y reafirmó una concepción de internacionalismo de clase basada en la solidaridad, la fraternidad y la articulación entre organizaciones de trabajadores.
El secretario general de ATE y de la CTA Autónoma Córdoba, Federico Giuliani, volvió a ocupar un lugar destacado en la agenda internacional del movimiento sindical argentino a partir de su participación en actividades desarrolladas en Cuba, donde mantuvo encuentros con referentes del movimiento obrero y social latinoamericano.
Durante su estadía en La Habana, Giuliani participó de la IV Asamblea Continental de ALBA Movimientos, realizada entre el 6 y el 9 de agosto, en representación de la Confederación Latinoamericana y del Caribe de Trabajadores Estatales (CLATE). El encuentro reunió a más de 150 delegados de 25 países y puso en debate cuestiones vinculadas con la crisis del capitalismo, el avance de las expresiones de ultraderecha y la construcción de alternativas políticas y sociales.
Pero la presencia de Giuliani en Cuba no se limitó a su participación institucional. Uno de los hechos centrales de su visita fue la reunión que mantuvo con Osnay Miguel Colina Rodríguez, secretario general de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC), recientemente elegido durante el XXII Congreso de esa organización sindical.
El encuentro permitió avanzar en una agenda de cooperación entre organizaciones sindicales, con la posibilidad de establecer reuniones periódicas para el análisis de la coyuntura, convenios de formación sindical presencial y acciones vinculadas al turismo social. Al mismo tiempo, la CTA Autónoma Córdoba ratificó su solidaridad con el pueblo cubano frente al bloqueo económico que pesa sobre la isla.
Giuliani y una concepción internacionalista del sindicalismo
La actuación de Federico Giuliani adquiere especial relevancia porque expresa una definición política y sindical que la CTA Autónoma Córdoba viene sosteniendo desde hace años: los conflictos de los trabajadores no pueden analizarse exclusivamente dentro de las fronteras nacionales.
Desde esta perspectiva, la defensa del trabajo, los derechos sociales, la soberanía y la organización popular forman parte de una agenda común para los pueblos de América Latina y el Caribe.
El propio recorrido de Giuliani refleja esa mirada. El dirigente cordobés participó en instancias internacionales de la Confederación Sindical de las Américas y, en 2025, fue elegido secretario de Acción Sindical y Campañas de CLATE, consolidando su presencia dentro de una estructura que articula organizaciones estatales de distintos países de la región.
La agenda internacional tampoco constituye una novedad para la CTA-A Córdoba. La organización ha desarrollado durante los últimos años distintas iniciativas de solidaridad con Cuba y otros pueblos latinoamericanos, además de participar en espacios sindicales continentales.
“Internacionalismo de clase” como bandera sindical
El concepto de internacionalismo de clase ocupa un lugar central en la construcción política de Giuliani. Para el dirigente, la solidaridad entre trabajadores y pueblos trasciende las diferencias geográficas y se transforma en una herramienta para enfrentar problemáticas que considera comunes: la precarización laboral, la desigualdad, la concentración económica y las políticas que afectan derechos sociales.
Esa definición también quedó expuesta recientemente en Córdoba, durante una jornada de solidaridad con el pueblo palestino. En aquella oportunidad, Giuliani sostuvo que el internacionalismo de clase se construye desde la solidaridad y el afecto entre los pueblos.
En ese sentido, su reciente actividad en Cuba puede leerse como la continuidad de una línea política que busca fortalecer los vínculos entre organizaciones sindicales, sociales y populares de distintos países.
Una voz de Córdoba con proyección latinoamericana
La participación de Federico Giuliani en estos espacios internacionales también consolida su perfil como dirigente sindical con una agenda que excede las discusiones estrictamente sectoriales.
Desde la conducción de ATE y la CTA Autónoma Córdoba, su presencia en organismos regionales y encuentros internacionales le permitió establecer vínculos con referentes sindicales y políticos de distintos países, colocando en el centro del debate la necesidad de construir respuestas colectivas frente a un escenario internacional atravesado por profundas transformaciones.
La reciente reunión con la conducción de la CTC cubana representa, en ese marco, un nuevo capítulo en la estrategia de internacionalismo sindical que impulsa Giuliani, basada en la cooperación, la formación y la solidaridad entre trabajadores.
Así, mientras en Argentina continúa el debate sobre el rumbo económico, social y laboral, el dirigente cordobés apuesta a ampliar el escenario de discusión y fortalecer alianzas regionales. Una estrategia que entiende que, frente a desafíos que atraviesan a toda la clase trabajadora, la organización y la solidaridad internacional también forman parte de la disputa por el futuro del movimiento obrero.
