El conflicto gremial entre el Sindicato de Camioneros y la embotelladora Coca-Cola volvió a intensificarse con el paso de los días y la proximidad del vencimiento de la conciliación obligatoria. Según advirtió Pablo Moyano, secretario adjunto de la organización sindical, la empresa aún no ofreció respuestas concretas a los reclamos de los trabajadores, por lo que convocó a una nueva asamblea para definir la estrategia a seguir.
La disputa se originó en demandas puntuales de los empleados, entre las que se incluyen la equiparación del adicional por presentismo con la que perciben otros sectores del rubro, la incorporación de más personal para cubrir turnos nocturnos y la regularización definitiva de trabajadores que llevan años bajo contratos eventuales.
Moyano subrayó que, pese al alto nivel de actividad en la planta, no se refleja una mejora salarial acorde a la labor que realizan los operarios, y resaltó que “el trabajo que se está haciendo tiene que ser remunerado”, en clara alusión a la falta de avances en las negociaciones.
Con la conciliación obligatoria a punto de expirar y sin señales de una oferta superadora por parte de la compañía, el dirigente confirmó la realización de la asamblea este miércoles, donde los afiliados evaluarán posibles medidas de fuerza. El gremio también busca articular reclamos más amplios junto a otros sindicatos ante el contexto económico nacional.
