La Confederación General del Trabajo (CGT) resolvió convocar a una movilización frente al Congreso Nacional para manifestarse contra la reforma laboral impulsada por el gobierno de Javier Milei. La protesta se realizará el miércoles 11 de febrero a partir de las 15, en coincidencia con el inicio del tratamiento legislativo del proyecto.

La decisión fue tomada este mediodía durante una reunión del Consejo Directivo de la central obrera en su sede de Azopardo 802. Si bien algunos sindicatos plantearon la posibilidad de sumar un paro general para garantizar una mayor concurrencia, el sector más moderado de la CGT descartó esa alternativa. No obstante, se otorgó libertad de acción a los gremios para llevar adelante ceses de actividades.

En conferencia de prensa, el cosecretario general Jorge Solá afirmó que la iniciativa oficial “no apunta a modernizar las relaciones laborales”, sino que implica una quita de derechos para los trabajadores. Además, aclaró que la CGT no descarta avanzar en el futuro con una medida de fuerza de alcance nacional. “No damos esta pelea por perdida, simplemente estamos profundizando el plan de lucha”, sostuvo.

Como parte de las acciones previstas, también se realizarán concentraciones frente a las casas de gobierno provinciales para expresar el rechazo a la reforma en distintos puntos del país. Según explicó Solá, el objetivo es visibilizar el descontento más allá de la Ciudad de Buenos Aires.

El dirigente sindical remarcó además que la responsabilidad final sobre la aprobación del proyecto recaerá en diputados y senadores. “Habrá que ver si defienden los derechos de los trabajadores o si acompañan una iniciativa política que no les pertenece”, enfatizó.

Dentro del movimiento sindical hubo posturas divergentes respecto a las medidas a adoptar. Algunos gremios propusieron un paro de 12 horas que facilite la participación en la movilización, mientras que sectores más combativos impulsaron la idea de una huelga de 48 horas.

En ese contexto, Pablo Moyano reapareció públicamente esta semana con duras críticas tanto a la reforma laboral como a la estrategia de la CGT. También cuestionó a los gobernadores peronistas que respaldan el proyecto y aseguró que el camino del diálogo “no dio resultados”.

Por el momento, la conducción de la central obrera decidió postergar la convocatoria a un paro general. El ala dialoguista apuesta a continuar las negociaciones con gobernadores y legisladores para introducir modificaciones al texto y reducir el impacto de la reforma.

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