La U.N.A.M. en conjunto a las agrupaciones que la integran, presentaron una acción de amparo, en los términos del artículo 43 de la Constitución Nacional, contra el Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU) y el Estado Nacional – Ministerio de Capital Humano – Secretaría de Trabajo, con el objetivo de garantizar el principio de libertad sindical consagrado en la Carta Magna y en tratados internacionales.

Según la presentación judicial, en el ámbito del SOMU se estarían vulnerando derechos básicos de los afiliados, tales como elegir y ser elegidos como representantes sindicales y la posibilidad de postular candidatos en elecciones libres y democráticas, tal como lo establece la Ley 23.551 de Asociaciones Sindicales.

Libertad sindical en peligro: el artículo 24 del Estatuto del SOMU excluye al 75% de los trabajadores marítimos

Con la reforma del artículo 24 del Estatuto gremial en 2011, se estableció un requisito imposible de cumplir para el personal de relevo: haber trabajado al menos dos años consecutivos en la actividad para poder postularse a un cargo electivo.

El problema: los contratos de relevo, por normativa, no pueden superar los 120 días. Eso significa que miles de trabajadores y trabajadoras quedan automáticamente excluidos de la vida democrática del sindicato.

Antes, el estatuto permitía que, con cuatro años de afiliación o actividad —aunque no fueran consecutivos— cualquier marinero pudiera participar.
Hoy, con la reforma, se aniquiló de cuajo esa posibilidad.


Esta situación viola no solo el espíritu del Convenio Colectivo 356/03, sino también principios elementales de libertad sindical consagrados en la Constitución Nacional y en tratados internacionales.

En año electoral, denunciamos esta maniobra y exigimos tutela judicial inmediata para garantizar elecciones libres, democráticas y con participación plena de todo el universo de trabajadores marítimos.

Un universo precarizado

El personal de “relevo” representa alrededor de 11 mil de los 15 mil trabajadores marítimos del país. Se trata de marineros habilitados con Libreta de Embarco otorgada por Prefectura Naval, que cumplen funciones temporales para reemplazar tripulantes o completar dotaciones en viajes cortos.

De acuerdo con la demanda, este colectivo es utilizado como “moneda de cambio” por la conducción del SOMU: su posibilidad de trabajar y afiliarse dependería de la discrecionalidad de quienes manejan la Bolsa de Trabajo, lo que redunda en un control político sobre el voto sindical.

Un pedido de tutela judicial

Los trabajadores que promovieron el amparo solicitan a la Justicia que se garantice la plena vigencia de la libertad sindical, el derecho a participar democráticamente en la vida del gremio y el respeto a los derechos electorales de la mayoría de los marítimos argentinos.

“Nos encontramos ante una práctica desleal y contraria a la Ley de Asociaciones Sindicales. La Bolsa de Trabajo, que debería ser un instrumento para garantizar empleo, se ha convertido en un mecanismo de control y perpetuación en el poder de una dirigencia sindical cerrada sobre sí misma”, concluyeron los denunciantes

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