La Unión Obrera Metalúrgica (UOM) intensificó su reclamo para que la Secretaría de Trabajo homologue el acuerdo salarial firmado hace dos meses con las cámaras empresariales del sector. Desde el gremio alertan que la demora oficial está siendo utilizada por algunas empresas para no aplicar los aumentos pactados y no descartan retomar un plan de lucha si la situación no se destraba.
El acuerdo paritario, alcanzado a comienzos de diciembre de 2025 tras varios meses de negociaciones y un clima de fuerte tensión, corresponde al período abril 2025–marzo 2026 para la rama metalmecánica (rama 17), la más numerosa del sindicato. Si bien el entendimiento fue rubricado por ambas partes, su implementación quedó supeditada a la homologación por parte del Estado, un paso administrativo que hasta el momento no se concretó.
La vigencia del convenio está prevista desde el 1° de septiembre de 2025 hasta el 31 de marzo de 2026. Sin embargo, ante la falta de aval oficial, numerosas empresas optaron por no liquidar los incrementos salariales, lo que reavivó el malestar entre los trabajadores. “El Gobierno demora la homologación como si no aceptara que se pueda llegar a un acuerdo sin su intervención directa”, cuestionó Rubén Urbano, secretario de Prensa de la UOM, quien remarcó que el acuerdo fue producto de casi cuatro meses de arduas negociaciones, en un contexto de resistencia tanto empresarial como gubernamental.
Alcances del acuerdo
Este mes se cumplieron 60 días desde que la UOM y las cámaras empresarias —ADIMRA, AFARTE, CAIAMA, FEDEHOGAR, AFAC y CAMIMA— firmaron el acta paritaria. El entendimiento contempla un aumento remunerativo acumulado del 14 por ciento, aplicado en dos tramos del 4,2 por ciento en noviembre de 2025 y enero de 2026, además del pago de sumas fijas no remunerativas por un total de 160 mil pesos. No obstante, la falta de homologación impide que la mayoría de las empresas haga efectivo el incremento.
La situación vuelve a poner en evidencia la relación tirante entre el gremio industrial más grande del país y el Gobierno nacional. Un antecedente similar ocurrió en abril del año pasado, cuando un acuerdo salarial fue homologado recién dos meses después de su firma. “Nuestro objetivo es evitar el conflicto, pero no vamos a permitir que se frene una mejora salarial legítima. Los trabajadores no pueden seguir perdiendo poder adquisitivo”, advirtió Urbano.
Advertencia de conflicto
Ante la persistencia de la demora oficial, la UOM anticipó que podría reactivar el plan de acción aprobado en abril, que incluye asambleas en los lugares de trabajo y una escalada de paros nacionales de 24, 48 y hasta 72 horas, si no hay respuestas por parte del Ejecutivo.
Cabe recordar que CAMIMA, la cámara que representa a pequeñas y medianas empresas metalúrgicas, fue la única entidad que se negó a firmar el acuerdo, alegando dificultades económicas. Desde la seccional Quilmes, el dirigente Adrián Pérez cuestionó duramente esa postura y apuntó contra el presidente de la cámara, José Luis Ammaturo. “Este es su Gobierno y nunca lo vimos reclamar por la situación económica que hoy dice que lo afecta”, sostuvo, al sugerir que el rechazo responde a razones políticas más que económicas.
