La Asociación Gremial de Trabajadores del Subte y Premetro (AGTSyP) realiza este lunes un paro de dos horas en todas las líneas del subte y el Premetro, entre las 13 y las 15, en repudio por el fallecimiento de Walter Berhovet, trabajador de la Línea D, quien murió por un cáncer de pulmón que el gremio vincula a la exposición al asbesto, un material cancerígeno prohibido en Argentina desde 2003.
La medida gremial forma parte de un plan de “autodefensa” que también incluye la interrupción de tareas entre las 10 y las 12 en los talleres Polvorín, Lacarra, Canning y Constitución.
“El fallecimiento de nuestro compañero nos llena de tristeza e indignación porque pudo haberse evitado”, expresaron desde el sindicato en un comunicado firmado por su secretario general, Roberto Pianelli, y el secretario adjunto, Néstor Segovia. Berhovet figuraba en una lista oficial de 114 trabajadores afectados por asbesto, reconocida por la Superintendencia de Riesgos del Trabajo.
Desde la AGTSyP denunciaron que ya son cinco los trabajadores fallecidos por enfermedades asociadas a la exposición al asbesto en la red de subterráneos porteños, y exigieron una intervención más contundente por parte de las autoridades para eliminar por completo este mineral de la red.
Por su parte, la empresa concesionaria Emova negó una relación directa entre la causa del fallecimiento y el historial laboral del trabajador. “No existen hasta el momento elementos clínicos concluyentes que permitan establecer un vínculo directo entre su situación de salud y la exposición al asbesto”, indicaron en un comunicado, en el que también destacaron que el trabajador atravesaba una condición médica preexistente de evolución compleja.
Emova reiteró que desde 2018 implementa un plan integral de desasbestización, que incluye la participación de gremios y organismos oficiales, y aseguró que las más de 4.000 mediciones realizadas sobre calidad del aire en el subte arrojaron resultados que “cumplen con las normas de seguridad laboral”.
Sin embargo, el sindicato insiste en que la desinformación y la falta de acción concreta en los años previos expusieron a cientos de trabajadores a un riesgo evitable.
