La negociación paritaria de los trabajadores del transporte automotor continúa sin avances y mantiene en estado de alerta a la Unión Tranviarios Automotor (UTA), que reclama una urgente recomposición salarial frente a la pérdida del poder adquisitivo. Mientras las cámaras empresarias aseguran que no cuentan con recursos para mejorar la oferta, el gremio advirtió que el conflicto sigue abierto y que, de no haber respuestas concretas, podría avanzar con medidas de fuerza.

Luego de la audiencia realizada el último viernes, las partes acordaron volver a reunirse el próximo miércoles en un nuevo intento por destrabar la negociación. Desde la organización sindical que conduce Roberto Fernández aclararon que no habrá un paro de colectivos en lo inmediato, aunque remarcaron que la paciencia de los trabajadores tiene un límite y que la prioridad es alcanzar un acuerdo que garantice salarios dignos y el pago íntegro del medio aguinaldo, rechazando de plano cualquier intento de abonarlo en cuotas.

La postura empresaria continúa siendo la misma. Las cámaras sostienen que atraviesan una compleja situación económica y afirman que no pueden ofrecer incrementos salariales hasta que la Secretaría de Transporte actualice la estructura de costos y redefina el esquema de subsidios. Sin embargo, desde el sector sindical consideran inadmisible que las dificultades financieras vuelvan a recaer sobre los trabajadores, quienes continúan prestando un servicio esencial todos los días.

La tensión entre las partes se profundizó durante las últimas semanas. En un comunicado titulado «Los empresarios incumplen. El Estado abandona», la UTA responsabilizó tanto a las empresas como al Gobierno nacional por la falta de soluciones en la negociación paritaria. Allí, el sindicato dejó en claro que, si persiste la ausencia de respuestas, adoptará las medidas gremiales necesarias dentro del marco legal para defender el salario y los derechos de los choferes.

El conflicto se desarrolla, además, en un contexto de nuevos aumentos en el transporte público. Desde el 1° de julio, las tarifas de las líneas de colectivos que dependen de la Ciudad y la Provincia de Buenos Aires registraron un incremento del 4,1%, mientras que las líneas de jurisdicción nacional actualizarán sus valores a partir del 15 de julio. Para la organización gremial, este escenario vuelve aún más urgente la necesidad de recomponer los ingresos de los trabajadores, que continúan perdiendo poder de compra frente a la inflación.

Con la próxima audiencia como fecha clave, la expectativa está puesta en que las empresas y el Estado acerquen una propuesta que permita cerrar la paritaria. De lo contrario, la UTA dejó en claro que no descarta profundizar el plan de lucha en defensa del salario, las condiciones laborales y el respeto a los derechos de miles de trabajadores del transporte automotor.

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