En un acto cargado de mística peronista y fuerte contenido político, la Lista Azul formalizó el traspaso de mando. Con el apoyo masivo de los afiliados, la nueva gestión de la seccional porteña busca blindar la industria frente al modelo económico actual.
La Unión Obrera Metalúrgica (UOM) Seccional Capital inició formalmente una nueva etapa institucional. Tras imponerse de manera contundente en las urnas durante la primera semana de marzo, Roberto Bonetti asumió como Secretario General, sucediendo a Antonio Caló en una transición que combina la renovación generacional con la continuidad de la doctrina histórica del sindicato más emblemático de la industria argentina.
Un mandato de unidad y expansión
El respaldo obtenido por la Lista Azul (68% de los sufragios) no es solo un dato estadístico; es un cheque en blanco de la base trabajadora para profundizar un modelo de sindicalismo activo. Durante su discurso de asunción, Bonetti fue tajante sobre el norte de su gestión: “A la UOM hay que agrandarla, no achicarla”.
Esta premisa responde a un diagnóstico crítico del sector. En un contexto donde la capacidad instalada de las pymes metalúrgicas atraviesa tensiones por la caída del consumo y la apertura de importaciones, la nueva conducción apuesta a reforzar la presencia territorial y la representatividad en cada taller y fábrica de la Ciudad de Buenos Aires.
El factor político: Confrontación con el modelo vigente
La asunción no estuvo exenta de definiciones políticas de peso. Bonetti no ahorró críticas hacia la administración nacional, a la cual acusó de sostener una agenda que «odia a la clase trabajadora». La hoja de ruta de la Lista Azul parece clara: la seccional Capital se posicionará como un bastión de resistencia frente a las políticas que vulneren el empleo y la producción nacional.
«Asumimos con la responsabilidad de mantener en alto las banderas que marcaron los grandes hombres de esta organización», afirmó el flamante Secretario General, invocando las figuras de Augusto Timoteo Vandor y Lorenzo Miguel.
Transición ordenada: El nuevo rol de Antonio Caló
Uno de los puntos destacados de la jornada fue la presencia de Antonio Caló. Tras décadas al frente de la seccional y habiendo liderado la CGT en años de alta complejidad, Caló no se retira de la vida orgánica del gremio. Su nuevo rol estará volcado al Instituto de Formación, un espacio estratégico para la capacitación de los nuevos cuadros sindicales.
Este movimiento garantiza que la experiencia acumulada en las grandes mesas de negociación nacional no se pierda, sino que se traslade a los delegados jóvenes que deberán enfrentar las paritarias y los conflictos laborales de 2026.
Desafíos inmediatos
La gestión de Bonetti comienza con una agenda cargada:
- Defensa del Salario: Apertura de paritarias en un escenario de alta volatilidad.
- Protección del Empleo: Monitoreo constante de los niveles de actividad en las terminales y talleres.
- Fortalecimiento Institucional: Dinamizar la participación de los afiliados en la vida interna del sindicato.
Con el cierre del acto y la movilización de delegados, la UOM Capital deja en claro que el recambio de autoridades no es un síntoma de debilidad, sino una reafirmación de su identidad como columna vertebral del movimiento obrero organizado.
