La Asociación Técnicos y Empleados de Protección y Seguridad a la Aeronavegación (ATEPSA) ratificó el inicio de un plan de lucha que afectará las operaciones aéreas en todo el territorio nacional. Bajo el argumento de una «medida legítima de acción sindical», el gremio que nuclea a los controladores aéreos reclama una recomposición salarial urgente y una mejora sustancial en las condiciones de medio ambiente laboral.

Detalles de la medida y operatividad

Según informaron desde la entidad gremial, las interrupciones se darán en bloques de tres horas por jornada, impactando directamente en la autorización de despegues y en la gestión de planes de vuelo en tierra.

Es importante destacar que el sindicato ha garantizado la cobertura de servicios críticos. Quedarán exceptuadas de la medida aquellas aeronaves en situación de emergencia, vuelos sanitarios, traslados humanitarios, vuelos de Estado y tareas de búsqueda y salvamento.

Cronograma de interrupciones programadas:

Las medidas se llevarán a cabo en los siguientes horarios, afectando la operatividad general:

  • Jueves 26 de febrero: de 15:00 a 18:00 hs.
  • Viernes 27 de febrero: de 19:00 a 22:00 hs.
  • Sábado 28 de febrero: de 13:00 a 16:00 hs.
  • Domingo 1 de marzo: de 09:00 a 12:00 hs.
  • Lunes 2 de marzo: de 05:00 a 08:00 hs.

El antecedente inmediato: tensión y falta de suministros en Ezeiza

El escenario actual se ve agravado por los recientes incidentes operativos que afectaron a la aerolínea Flybondi. A pesar de haber intentado mantener su cronograma habitual durante la última jornada de protesta general, la compañía debió cancelar masivamente sus servicios ante la negativa del ala sindical de distribuidores de combustible de abastecer a sus unidades.

Desde la empresa comunicaron que, si bien lograron operar nueve frecuencias internacionales y de cabotaje en las primeras horas del día gracias a su servicio de handling propio en Ezeiza, la falta de suministro de combustible —derivada de la acción gremial— forzó la cancelación de 90 vuelos adicionales, afectando a un universo de más de 9.700 pasajeros.

Por su parte, la Secretaría de Transporte de la Nación intervino en el conflicto confirmando que el desabastecimiento respondió estrictamente a una decisión sindical y no a una falla de la empresa. Las autoridades ya tomaron nota de los reclamos elevados por la compañía ante los perjuicios ocasionados tanto en las áreas de check-in como en las salas de preembarque.

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