El secretario general del Sindicato de Camioneros, Hugo Moyano, apartó de sus cargos a cuatro dirigentes de la organización tras la aparición de denuncias judiciales que investigan un presunto fraude millonario en el manejo del hotel sindical “15 de Diciembre” de Mar del Plata.
La decisión se produjo en dos tandas: a comienzos de la semana fueron removidos el secretario administrativo, Claudio Balazic, y el secretario tesorero, Paulo Villegas; mientras que este jueves se sumaron el prosecretario administrativo, Alejandro Vanati, y otro dirigente cuya identidad no trascendió oficialmente.
En paralelo, desde el gremio se comunicó el cierre temporal del establecimiento con el argumento de realizar “reformas”, aunque en los pasillos sindicales la medida se vincula directamente a la causa penal abierta en la fiscalía N°10 de Mar del Plata el pasado 12 de septiembre.
La investigación apunta al administrador del alojamiento, quien ya habría sido expulsado del gremio y denunciado penalmente. Desde la defensa se sostiene que el involucrado carecía de poder real de decisión y que el foco de la pesquisa surgió desde la sede central de Camioneros en Buenos Aires.
Interna familiar y sindical
La medida de Moyano no se explica solo por las denuncias judiciales. Según versiones internas, la esposa del dirigente, Liliana Zulet, habría impulsado los desplazamientos como parte de la fuerte interna familiar que enfrenta a Hugo con su hijo mayor, Pablo Moyano.
Distintas fuentes sostienen que Zulet buscó marginar a dirigentes cercanos a Pablo, en medio de la disputa por el control político y económico de la organización.
La interna arrastra tensiones desde 2021, cuando Pablo cuestionó a su padre por el rol de su esposa en la crisis financiera de la obra social, administrada a través de la empresa IARAI. Como consecuencia, Hugo apartó a su hijo de la secretaría adjunta de la Federación de Camioneros, designando en su lugar a Jorge Taboada, aunque Pablo retuvo la secretaría adjunta en el sindicato de Capital y provincia de Buenos Aires.
La mirada de Moyano en la CGT
El conflicto también repercutió en la Confederación General del Trabajo (CGT). Durante un plenario del Comité Central Confederal, Hugo Moyano se refirió públicamente al alejamiento de su hijo de la conducción de la central obrera:
“Uno de los secretarios generales se retiró de la CGT. Ustedes deben recordarlo. Yo lo recuerdo. Mi hijo Pablo. ¿Por qué? Porque tenía una forma poco… No digo violenta, pero sí más dura, porque no entendía que la sociedad había cambiado”.
En contraste, elogió a Octavio Argüello, dirigente de la recolección de residuos y actual representante camionero en la CGT:
“El compañero viene de la actividad más humilde de nuestra rama y, sin embargo, llegó a ser diputado provincial, diputado nacional y hoy está en la CGT. Conoce más que muchos de nosotros lo que significa vivir cuando el sueldo no alcanza”.
Un gremio en turbulencia
El desplazamiento de los cuatro dirigentes reaviva la disputa interna en Camioneros, uno de los sindicatos más poderosos del país, y deja en evidencia la combinación de investigaciones judiciales, internas familiares y luchas de poder que atraviesan a la conducción del gremio liderado por Hugo Moyano.
