En una pulseada intensa y cargada de tensiones con las cámaras empresarias, la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) finalmente firmó el acuerdo paritario que regirá desde septiembre de 2025 hasta marzo de 2026, poniendo fin a un proceso de negociación que mantuvo en vilo al sector industrial y a más de 200 mil trabajadores metalúrgicos en todo el país.
El acta rubricada lleva la firma del secretario general Abel Furlán, quien logró consolidar un esquema salarial que combina sumas no remunerativas, incrementos porcentuales y un fuerte refuerzo en el piso mínimo del sector, mientras el gremio mantiene su posición histórica: que ningún trabajador quede por debajo de un ingreso digno en un contexto económico adverso.
El acuerdo se selló con representantes de ADIMRA, AFARTE, CAIAMA, FEDEHOGAR, AFAC y CAMIMA, y alcanzará a toda la actividad metalmecánica —excepto la rama siderúrgica 21— confirmando lo adelantado días atrás por Mundo Gremial.
Aumentos escalonados y un refuerzo al bolsillo
La nueva paritaria establece un esquema de incrementos que busca sostener el poder adquisitivo durante los primeros meses de 2026, combinando porcentajes remunerativos y sumas fijas:
- Octubre 2025: $35.000 (no remunerativos)
- Noviembre 2025: 4,2% remunerativo + $15.000 (no remunerativos)
- Diciembre 2025: $35.000 (no remunerativos)
- Enero 2026: 4,2% remunerativo + $15.000 (no remunerativos)
- Febrero 2026: $25.000 (no remunerativos)
- Marzo 2026: $35.000 (no remunerativos)
El valor hora también experimentará actualizaciones importantes:
- $3.942,63 desde el 1 de noviembre de 2025
- $4.108,22 desde el 1 de enero de 2026
Un piso salarial robusto: IMGR por encima del millón
El acuerdo incorpora un Ingreso Mínimo Global de Referencia (IMGR) que funciona como un “piso de garantía” para todos los metalúrgicos, uno de los reclamos más firmes de la conducción de Furlán en este tramo de la negociación.
Los valores mensuales serán:
- Octubre 2025: $949.608
- Noviembre 2025: $964.651
- Diciembre 2025: $987.791
- Enero 2026: $1.004.438
- Febrero 2026: $1.016.008
- Marzo 2026: $1.036.390
De esta manera, la UOM garantiza que ningún trabajador metalúrgico del país perciba salarios por debajo del millón de pesos a partir de diciembre.
Base de cálculo para abril 2026: la paritaria ya tiene punto de partida
Como parte del acuerdo técnico, quedó fijado que desde el 1º de abril de 2026 el valor hora de la categoría ingresante de la Rama 17 será de $4.313,43, base sobre la cual se calcularán todas las demás categorías del Convenio 260/75.
Si para el 15 de abril no se alcanzara un nuevo acuerdo, este monto se transformará directamente en el salario básico real.
Una señal clara de previsibilidad que la UOM buscaba para enfrentar un 2026 que promete ser complejo.
Cláusula de revisión: una pulseada abierta
La paritaria incluye una cláusula de revisión que obliga a las partes a reunirse desde el 15 de marzo de 2026 para evaluar el cierre del período y ajustar si la inflación o las variables económicas lo hacen necesario.
En un escenario inflacionario, la revisión se convierte en un blindaje imprescindible.
La disputa por la homologación: el capítulo más tenso de la negociación
El tramo más conflictivo del acuerdo ocurrió días atrás cuando dos cámaras empresarias salieron a desmentir el preacuerdo difundido en medios. La discusión se centraba en un punto clave: ¿cuándo pagar las sumas no remunerativas?
La UOM exigía que se abonaran de manera inmediata, sin esperar la homologación de la Secretaría de Trabajo.
Las cámaras, en cambio, querían postergarlo hasta la validación oficial.
Finalmente, en el acta firmada ayer prevaleció la postura empresarial: todos los conceptos, incluidos los no remunerativos, se pagarán solo después de la homologación ministerial.
Un acuerdo que marca el pulso gremial
La paritaria metalúrgica no solo actualiza salarios: también envía un mensaje nítido en medio del clima económico y político actual.
Furlán logra un esquema que sostiene el ingreso, pone un piso salarial fuerte y deja abierta la puerta para futuros ajustes.
Para miles de metalúrgicos, el acuerdo es un respiro.
Para el sector empresario, una señal de que el gremio no resignará su rol estratégico en la industria nacional.
Y para el movimiento obrero, una demostración más de que la UOM sigue siendo un actor clave en la defensa del salario y la negociación colectiva.
