La Unión Obrera Metalúrgica (UOM) de Venado Tuerto encendió una nueva señal de alarma frente al deterioro del entramado productivo local, tras denunciar una ola de despidos en las firmas Essen y Corven, situación que, según el gremio, responde a un modelo económico que favorece la apertura indiscriminada de importaciones y pone en jaque a la industria nacional.
El secretario general de la seccional, Diego Olave, describió un panorama «sumamente delicado» en las plantas radicadas en la región y sostuvo que la pérdida de fuentes laborales se inscribe en un proceso más amplio de retroceso industrial. En ese marco, afirmó que en Essen se registraron 34 desvinculaciones, en Corven Amortiguadores 30, y en Corven Moto alrededor de 120 cesantías, cifras que reflejan, según su visión, el impacto directo de la política económica vigente.
«La industria deja de producir para pasar a ensamblar»
Olave remarcó que el sector metalúrgico se encuentra entre los más afectados a nivel nacional, solo por detrás de la construcción, y advirtió que la competencia con productos importados está debilitando gravemente la capacidad de producción local. «A los empresarios les cuesta ser competitivos frente a la libre importación, y esto empuja a muchas fábricas a abandonar la fabricación para limitarse al ensamblado, con la consecuente destrucción de empleo», señaló en declaraciones radiales.
Desde la conducción gremial interpretan este escenario como parte de una estrategia de «desindustrialización» promovida desde el Gobierno nacional, que impacta no solo en el empleo directo sino también en toda la cadena productiva que sostiene la economía regional.
La versión de Essen: caída del consumo interno
Por su parte, la empresa Essen difundió un comunicado en el que explicó que las desvinculaciones se originan exclusivamente en la disminución de la demanda en el mercado argentino. Según detallaron, fueron cesanteados 12 trabajadores efectivos y 17 eventuales, en el marco de un proceso de adecuación de la producción ante la baja del consumo.
La firma descartó de plano que las medidas estén vinculadas a la importación de productos fabricados en el exterior y remarcó que su ajuste responde únicamente a la actual retracción del mercado interno.
Sin embargo, desde la UOM objetaron esa explicación y señalaron que el achicamiento de personal en Essen se viene produciendo de manera sostenida desde hace varios meses, con recortes graduales que ya acumularían cerca de 58 trabajadores afectados, sumando permanentes y eventuales.
Corven también bajo la lupa
El sindicato extendió sus cuestionamientos a las empresas del grupo Corven. En el caso de Corven Amortiguadores, denunció 30 bajas en los últimos seis meses, mientras que en Corven Moto, donde se desempeñan alrededor de 700 operarios, se habrían producido unas 120 desvinculaciones, generando preocupación entre los trabajadores y sus familias.
Para la UOM, estos recortes no son hechos aislados, sino parte de un proceso estructural que compromete el futuro de la industria metalúrgica y pone en riesgo la sostenibilidad del empleo en Venado Tuerto y la región.
Un conflicto que expone el debate sobre el modelo productivo
La situación reaviva el debate sobre el rumbo de la política industrial en Argentina y el impacto de la apertura comercial en sectores históricamente generadores de empleo. Mientras el gremio exige medidas de protección que fortalezcan la producción nacional, las empresas insisten en que enfrentan un contexto de consumo deprimido que obliga a readecuar sus estructuras.
En este escenario, la incertidumbre crece entre los trabajadores y el conflicto se perfila como un nuevo foco de tensión en la disputa entre sindicatos, empresas y Gobierno por el futuro del trabajo industrial en el país.
